A 40 años del NO

Por Manuel Bueno

El pasado 30 de noviembre se cumplieron 40 años de una de las fechas más trascendentes de la historia electoral del Uruguay, el plebiscito de la reforma constitucional. El proyecto de nueva constitución se aprobó el 31 de octubre de 1980 sin participación de los partidos políticos, para dar paso al plebiscito de la reforma constitucional  que  fue llevado a cabo el 30 de noviembre de 1980.

Desde las elecciones de 1971 el pueblo uruguayo no tenía la posibilidad de expresarse mediante las urnas. El país se encontraba en el marco de una dictadura cívico militar establecida desde 1973 pero con antecedentes social de inestabilidad de institucional. El 56 % de los votos válidos dijo no y así se encaminó un proceso de apertura hacia la democracia.

Este hito electoral permitió, dentro de las innumerables restricciones, una altísima participación del pueblo uruguayo, algo que es entendido por diferentes historiadores como una “manifestación republicana”. A través de las urnas se expresaba la disconformidad masiva con el régimen y la necesidad de un cambio.

Contexto

Es necesario consignar que la reforma constitucional, promovida por el régimen cívico-militar brindaba las herramientas para mantenerse en el poder y era entendida como el respaldo a lo actuado hasta el momento. Desde filas oficialistas no se esperaba el desenlace que la jornada electoral finalmente tuvo. En su momento, ante los planteos desde diferentes referentes de los partidos políticos sobre por qué no se les había consultado para la elaboración de la reforma,Queirolo (una figura militar que tenía relevancia) dijo” A los vencedores no se les impone condiciones” y señalaba que quienes apoyaban el NO serían marxistas, comunistas,etc y los legisladores traidores.   

El actuar político y las manifestaciones políticas se encontraban restringidas y quienes tenían cierta exposición o lo explicitaban eran perseguidos, apresados, censurados entre otros apremios. Previo a la realización del plebiscito y dentro del escaso margen de acción política, presos de diferentes sectores políticos se nuclean y firman un acuerdo conocido el “Seispuntismo” dicho acuerdo fue tomado desde el oficialismo como una nueva ola subversiva que conllevaría atentados y alteraciones al orden con intervenciones desde otros países como Cuba, Suecia, URSS,etc. Luego del revés electoral para el oficialismo se apreso a familiares de seispuntistas, se continuó con la censura el semario Opinar por ejemplo fue suspendido por 8 semanas, las redadas y diferentes apremios. Aunque como dirá German Araujo en su saludo de fin de año en CX30 “Sin dudas 1980 marca el fin de una época y el comienzo de otra aunque los síntomas de este cambio aún son débiles pero creemos que es así”.

Este contexto y esta sucesión de hechos realzan el resultado de victoria del NO como también el valor que tiene la realización de dicha jornada electoral.

A su vez, dentro de todas las restricciones, la propaganda por el NO se encontraba veta por ende solo existía campaña explicita y oficial por el SI haciendo que quienes promovían el NO desarrollarán distintas estrategias para eludir la censura y hacer llegar al pueblo su mensaje.

Dentro de ese contexto de restricciones la figura de Germán Araujo se acrecienta, desde su audición en CX30 “Diario30” formulaba distintos mensajes y estrategias para lograr hacer llegar el mensaje por el NO, a modo de ejemplo en los circuitos electorales no estaba permitida la presencia de delegados por parte del NO como consecuencia de ello el programa de Araujo entregó alrededor de 400 acreditaciones de “Diario30” para que el NO tuviera presencia en las mesas y de cierta forma los acreditados se pudieran desenvolver como delegados al menos en algunos circuitos.

A su vez en la previa de la votación Los estudios de Canal 4 Montecarlo fueron testigos de un hecho histórico y que luego sería entendido como decisivo para el resultado en las urnas. Se llevó a cabo un debate (se encuentra disponible en YouTube para su visualización) moderado por: Carlos Giacosa y Asadur Vaneskaian en el cual participaron y argumentaron: por el SI el coronel Néstor Bolentini y el abogado Enrique Viana, mientras que por el no argumentaron el nacionalista Eduardo Pons Etcheverry y el colorado Enrique Tarigo.

Las posibles interpretaciones sobre las consecuencias de esta reforma constitucional som variadas y muy diferentes pero lo que queda de manifiesta a raíz de lo trasmitido por quienes vivieron el momento es que la ciudadanía interpretó el planteo como un “SÍ” o un “NO” al régimen dictatorial.

El resultado y sus consecuencias

El domingo 30 de noviembre se realizó ordenadamente el plebiscito. Los militares estaban convencidos de que ganaban. Siendo así, permitieron que se televisase el recuento de votos. Algunos días antes de la votación, la empresa Gallup había adjudicado un 60% de la intención de voto para el “SI”.

Las papeletas por el “SI” estaban impresas en color celeste y las del “NO” en color amarillo. El resultado fue un rotundo triunfo del “NO” traducido en los siguientes porcentajes: Por el “SI” hubo un 42,51% de los votos válidos y por el “NO” un 56,83%. Hubo, además, un 0,66% de votos en blanco.

Este fue el puntapié inicial para lo que sucederá en los años siguientes: negociaciones entre el gobierno militar y algunos partidos políticos uruguayos para el restablecimiento de la democracia según la Constitución vigente hasta el golpe de estado de 1973; proceso que incluiría las elecciones internas partidarias de 1982, el Pacto del Club Naval y que concluyó con las elecciones de noviembre de 1984.

Después del plebiscito el escritor Gabriel García Márquez escribió una columna intentando explicar el resultado de éste:

“Por preguntones acaba de ocurrirles lo mismo que a De Gaulle a los militares turbios y sin gloria que gobiernan con mano de hierro a Uruguay. Pero lo que más intriga de este descalabro imprevisto es por qué tenían que preguntar nada en un momento en que parecían dueños de todo su poder, con la prensa comprada, los partidos políticos prohibidos, la actividad universitaria y sindical suprimida y con media oposición en la cárcel o asesinada por ellos mismos, y nada menos que la quinta parte de la población nacional dispersa por medio mundo. Los analistas, acostumbrados a echarle la culpa de todo al imperialismo, no sólo de lo malo, sino también de lo bueno, piensan que los gorilas uruguayos tuvieron que ceder a la presión de los organismos internacionales de crédito para mejorar la imagen de su régimen. Otros, aún más retóricos, dicen que es la resistencia popular silenciosa, que, tarde o temprano, terminará por socavar la tiranía. No hay menos de veinte especulaciones distintas, y es natural que algunas de ellas sean factores reales. Pero hay una que corre el riesgo de parecer simplista, y que a lo mejor es la más próxima de la verdad: los gorilas uruguayos -al igual que el general Franco y al contrario del general De Gaulle- terminaron por creerse su propio cuento”.  

Enlace a columna de García Márquez:

https://elpais.com/diario/1980/12/09/opinion/345164401_850215.html

Para ver el debate en Youtube :