Raota y el ojo como principal herramienta

Por Manuel Bueno

Pedro Luis Raota fue un fotógrafo argentino de un extenso recorrido por el mundo del arte.Ganador de diversos premios por diferentes puntos del globo.Construyó con el paso del tiempo un estilo propio a través de sus creaciones, un estilo que a modo de marca registrada le valió y vale el reconocimiento de propios y extraños del mundo de la fotografía. 

Raota nació el 26 de abril de 1934 en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco en el seno de una familia de agricultores .Pero su destino no estaba en el arte de trabajar la tierra y eso lo llevó al abandono de su pueblo natal en búsqueda de otros horizontes.

Con la idea de estudiar abogacía se instala en Santa Fe pero luego abandonaría esa idea y es allí, en Santa Fe, donde da sus primeros pasos en el mundo de la fotografía. Luego de su periplo por esa ciudad se muda a Villaguay Entre Ríos, donde continúa su incursión en la fotografía de la mano de Quique Fabra.

Es en Villaguay donde Raota logra sus primeros premios y comienza a exhibir su obra con continuidad y esto lo lleva a exhibir sus trabajos en Buenos Aires y a una búsqueda de dar a conocer su obra por distintos puntos de la Argentina y el mundo. En 1966 ganó el Primer Premio en un concurso fotográfico organizado por Mundo Hispánico, una revista de Madrid (España), cuyo tema era: “Vida y Costumbres del Gaucho de la Argentina”.

A partir de ese momento las premiaciones y distinciones de su obra comienzan a multiplicarse: En 1967, al mismo tiempo que el Festival Cinematográfico de Cannes, se realiza una exposición fotográfica bajo el título Fotografías Insólitas, allí gana el segundo premio. En 1968 recibe el  Trofeo Cóndor de la Federación Argentina de Fotografía, La Primera Bienal de la Fotografía de Monza, Primer Premio con su obra Drama, ese mismo año recibió premios en Mondovi (Italia), Johannesburgo, Londres, Turín y Reims. En 1968 ganó el SIP Mergenthaler de la Sociedad de Prensa Internacional, el cual ganó por segunda vez consecutiva al año siguiente, en 1969 recibió el más importante premio de su carrera: Premio al Mejor reportero Gráfico del Mundo, otorgado en La Haya, lo que le dio la oportunidad de viajar a Europa para recibirlo, en 1969 ganó primeros premios en Australia, Austria, Inglaterra, Francia, Italia y España.

En 1970 ganó el premio Gaviota de Oro en el Certamen Mundial de la Fotografía en Lisboa, en el Salón Internacional de la Fotografía de Hong Kong ganó el Primer Premio por tres años consecutivos: 1971, 1972 y 1973, también por tres años consecutivos ganó el Primer Premio en Salón Mundial de la Fotografía en Singapur: 1971, 1972 y 1973 y el Primer Premio en el Salón Internacional de Arte Fotográfico de Londres. Por nombrar algunos de los tantos premios y distinciones que recibió a lo largo de su basta carrera.

Hacia 1981 establece junto a otros colegas en Buenos Aires el Instituto Superior de Arte Fotográfico,siendo su director y nucleando a un selecto grupo de profesores, entre los que se destacan Mario Binetti y Julio Maubecin, entre otros.

Realizó numerosas exposiciones individuales o junto a otros grandes fotógrafos contemporáneos tales como Pedro Otero, Osvaldo Salzamendi, Francisco J. Tenllado, Ataulfo Pérez Aznar, Rubén Sotera, Alicia Sanguinetti, por nombrar algunos.

Su obra 

«Un fotógrafo imagina una imagen, y si esa imagen que imagina no existe, la creará como hace un director de cine» Una frase que se le adjudicó como propia y que nos permite adentrarnos en la obra de Raota.

Si nos adentramos en la difícil tarea de describir su obra y sus procesos creativos podemos señalar que Raota fue, por sobre todas las cosas, un hombre sensible que supo crear imágenes, valiéndose al máximo de herramientas técnicas y de un gran ojo observador y una interés creativo inagotable lo que siempre lo llevaba un paso más allá.

Sus creaciones pueden inundarnos de una alegría desbordante o  sumergirnos en una demoledora impotencia a través de un lenguaje fotográfico de infinita claridad conceptual, el cual supo construir y refinar con el paso del tiempo.

Su obra, y sin temor a la redundancia, se basa en la característica más sobresaliente de su creador: su profunda e ilimitada humanidad, que contribuye a rescatar las experiencias que son comunes a todos los seres humanos pero con otra mirada: una mirada crítica, profunda y a veces despojada de todo, muchas veces con el obturador en el corazón.

Si bien su trabajo se conoce mayoritariamente por un desarrollo profundo del blanco y negro, realizó diversas incursiones y trabajos en fotografía color. En ese campo editó un Portafolio sobre Gauchos con 12 temas que despertaron  un gran interés  en diversos coleccionistas. 

De su recorrido por el mundo de la fotografía se destaca el  desarrollo de  un estilo muy propio y personal. Sus fotografías, con fuertes acentos de luz resaltando sobre un fondo oscuro, han llegado a ser prácticamente, su marca registrada.

Su fotografía mostraba, a veces, el lado dramático de la vida. Aunque siempre mostrando un gran manejo de la crítica, la ironía y el humor. 

Se le criticó algunas veces por colegas por la previa preparación de algunas  de sus fotografías, pero como en la frase que se le adjudica, se dice que a esas críticas respondía: «Un fotógrafo imagina una imagen, y si esa imagen que imagina no existe, la creará como hace un director de cine». 

A pesar de su fallecimiento de forma repentina el 4 de marzo de 1986 ,Pedro Luis Raoto es considerado una referencia ineludible en la fotografía mundial su obra es de carácter casi obligatorio para quienes gusten de la fotografía como también para quienes quieran acercarse  a ese mundo y es en parte una referencia y ejercicio interpelativo de todos nosotros.

Raota ,es por sobre todas las cosas , su obra.